¿Qué hacer para prevenir el abuso sexual infantil?

El tema del abuso sexual infantil es un asunto que preocupa a todos. Principalmente por los peligros de Internet y la era que estamos viviendo, y también, porque en la mayoría de los casos, los abusadores pertenecen al entorno más cercano de la víctima.

A continuación, te mostramos 5 cosas que debes tener en cuenta para prevenir el abuso sexual infantil:
1- No debes solo preocuparte de las personas extrañar, ya que en la mayoría de los casos, el abusador está en el círculo más cercano de la familia.

2- Explícale a tu hijo los límites que deben tener las demás personas con él. Enséñale que nadie puede tocar sus partes íntimas.

3- Debes tener en cuenta que, además del contacto físico, también existen otros tipos de abusos, como el que obliguen a un niño a mirar pornografía o exhibicionismo.

4- Desconfía de alguien que quiera pasar tanto tiempo con tu hijo como si fuera el padre. Es mejor prevenir que lamentar.

5- Nunca dejes a tu hijo solo. Si bien es muy difícil, ya que muchas mujeres trabajan, procura dejarlo en manos de personas en las que confías ciegamente.

¿Cómo reconocer los signos de abuso en niños?

Muchas veces el problema se prolonga porque los niños no siempre son capaces de relatar estos hechos, sin embargo, el abuso sexual tiene efectos o consecuencias graves en la vida y desarrollo de los niños y niñas, cuyos signos pueden ser útiles al momento de fundamentar una sospecha y validar un diagnóstico de agresión sexual. ¿Cómo reconocerlos?
Según explica la docente de la escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico en Chile, Ximena Montero, entre los indicadores físicos, está la presencia de cualquier señal anormal en el cuerpo y genitales de los niños y niñas, tales como irritación, lesión, sangramiento, infección, presencia de dolor o molestias en área genital, infecciones urinarias recurrentes, cuerpos extraños en el ano y la vagina, retroceso en el proceso de control de esfínter, es decir, se orinan (eneuresis) o defecan (encopresis) y embarazo oculto y/o precoz, entre otros.

Como indicadores conductuales, manifiestan un comportamiento sexual inapropiado para su edad, tales como: masturbación compulsiva, promiscuidad sexual, exacerbación en conductas de carácter sexual, agresión sexual a otros niños, presencia de conocimientos sexuales poco comunes para la edad (por ejemplo, un niño pequeño que hace comentarios acerca de sexo oral) y comportamientos extraños (por ejemplo, vestirse con varias capas de ropa o acostarse vestido para dormir).

Y los indicadores psicológicos o emocionales, pueden ser cambios repentinos en la conducta o en el rendimiento escolar; dificultad en establecer límites relacionales, tales como desconfianza o excesiva confianza; resistencia a regresar a la casa después del colegio; retroceso en el lenguaje; trastornos del sueño; desórdenes en la alimentación; fugas del hogar; autoestima disminuida; trastornos somáticos como dolor de cabeza y/o abdominal, desmayos, etc; ansiedad, inestabilidad emocional, sentimientos de culpa, inhibición o pudor excesivo; aislamiento, escasa relación con sus compañeros o miedo a estar solo o con algún miembro específico de la familia; intentos de suicidio o ideas suicidas.

 

Escrito por AgenciaBoutique