7 Signos para Detectar que nuestros Adolescentes necesitan Ayuda Psicológica

Los adolescentes pasan por altibajos emocionales todo el tiempo. Las hormonas están cambiando. Cuando los padres están ocupados trabajando, o se produce una separación de la familia, los adolescentes pueden recurrir a los amigos en lugar de a los padres.

El apoyo de sus compañeros puede ser útil para ciertos temas. Pero cuando los síntomas de una enfermedad mental están presentes, necesitarán ayuda adicional. Existe un dato demoledor: hacia el final de su adolescencia, el 20 por ciento de los adolescentes habrá tenido depresión.

En el siguiente vídeo nos aportan una serie de estadísticas acerca de la depresión en los adolescentes. También nos enumeran una serie de síntomas que sufre el adolescente con depresión:

 

El problema es que los adolescentes pueden no entender lo que significan las sensaciones que experimentan. Como padre o madre, es importante estar pendiente de determinados cambios anímicos o conductuales que pueden estar afectando a nuestros hijos.

adolescente con problemas

Dentro de las enfermedades mentales podemos incluir a la depresión, la ansiedad, trastorno bipolar, esquizofrenia, trastorno de personalidad límite, trastorno de estrés postraumático, trastorno por déficit de atención, trastorno por déficit de atención con hiperactividad y muchos más trastornos que pueden interferir con la vida diaria de su hijo adolescente.

En un intento de “automedicarse” (para controlar los síntomas de la enfermedad mental no diagnosticada y tratada) un adolescente sin ayuda puede recurrir a las drogas como forma de olvidarse de sus problemas.

A continuación se presentan algunas maneras de saber si su hijo puede necesitar tratamiento en salud mental:

1) Cambios de humor.

¿Cómo puedes descifrar en un adolescente que un cierto conjunto de cambios de humor pueden indicar una enfermedad mental? Usted conoce a su hijo mejor que nadie, eso nos da la seguridad que la presencia de cualquier cambio de humor en ellos será detectado por los padres antes que por otra persona.

2) Cambios en el comportamiento.

Los comportamientos cambian a medida que los hijos crecen, pero si su hijo o hija está presentando características totalmente diferentes a lo que usted conoce y no correlacionan con el crecimiento normal en el ámbito comportamental, debemos estar alerta.

3) Consecuencias en la escuela y entre amigos.

Una enfermedad mental pueden distraer la concentración y puede afectar al rendimiento escolar y a la capacidad de mantener relaciones con sus compañeros.

4) Síntomas físicos.

Disminución de energía, cambios en los hábitos de comer y dormir, frecuentes dolores de estómago, dolores de cabeza y dolores de espalda y descuido del aspecto personal e higiene (como ducharse menos a menudo) pueden ser signos que indican algún tipo de problema.

5) Automedicarse.

Si encontrara cualquier indicador de drogas o de consumo de alcohol, autolesiones, un desorden alimenticio u otras formas de escape, el vínculo con la enfermedad mental puede ser directo.

6) Anhedonia.

La anhedonia es una menor capacidad de disfrute. Con mayor frecuencia comentan que se aburren y que no disfrutan como antes de sus actividades de ocio.

7) Presentan trastornos del sueño.

Los adolescentes con síntomas depresivos duermen mal. Por ejemplo, presentan insomnio de conciliación: les cuesta coger el sueño. Por el contrario, también pueden presentar hipersomnia, es decir, es frecuente que se pasen toda la mañana del sábado y del domingo durmiendo (hasta 12 y 14 horas).

Más del 70 por ciento va a mejorar con el tratamiento (terapia y medicación); el problema radica en que el 80 por ciento de los adolescentes no reciben ayuda con respecto a su depresión.

Lo peor de todo esto es que si la depresión no se trata puede conducir al abuso de sustancias, al fracaso escolar, al bullying (aproximadamente el 30 por ciento sufren acoso mientras que el 19 por ciento se convierten en acosadores), trastornos de la alimentación e incluso el suicidio.

Si ve alguno de estos síntomas, busque ayuda para su hijo. Con una adecuada evaluación, identificación e intervención, todas las enfermedades mentales pueden ser tratadas.

 

Escrito por AgenciaBoutique